Guardar el material deportivo en el cobertizo sin llenar el resto de la casa

Ilustración de un paisaje

Bicicletas, balones, raquetas, patines y colchonetas tienen la costumbre de invadir el salón, el pasillo y el balcón. Si tienes un cobertizo o un pequeño trastero exterior, es el lugar ideal para todo ello. Pero un cobertizo sin orden se convierte pronto en un caos que nadie quiere abrir. Con un poco de planificación, se puede convertir en un espacio útil. Lo primero es pensar cómo se va a usar.

Empieza vaciando el cobertizo por completo y limpiando el suelo. Saca lo que esté roto, gastado o que nadie usa desde hace tiempo. Agrupa lo que queda por tipo de actividad: balones, raquetas, protecciones, ropa de deporte. Cada grupo tendrá su propia zona. Sin este orden previo, cualquier estantería acabará abarrotada.

Aprovechar las paredes

Las paredes son el mejor aliado en un cobertizo pequeño. Unos ganchos robustos sirven para colgar bicicletas, cascos y cuerdas. Las baldas y estanterías guardan cajas, y una red o una bolsa de malla contiene los balones. Así el suelo queda libre para moverse y para dejar lo más grande. Todo lo que cuelga se ve al abrir la puerta.

La humedad es un problema en estos espacios. Guarda lo que puede estropearse, como la ropa o el calzado, en cajas cerradas o en bolsas de tela. Levanta las cajas del suelo con una tarima o unos listones. Después de un día de lluvia, deja secar el material antes de guardarlo. Así se conserva en buen estado durante más tiempo.

Etiqueta las cajas por deporte o por persona. Cuando llega la temporada, sabes dónde buscar sin abrir todo. Coloca lo que más se usa cerca de la puerta y lo estacional al fondo. Deja un pasillo libre para poder llegar a cualquier cosa. Un plano sencillo en la puerta ayuda a recordar dónde está cada cosa.

Revisa el cobertizo al cambiar de estación. Aparta lo que se ha quedado pequeño, sobre todo en el caso de los niños, y pásalo a otra familia. Devuelve cada cosa a su sitio después de usarla. Con estos hábitos, el material deportivo está siempre a mano y la casa queda despejada. Un cobertizo ordenado invita a salir a hacer deporte más a menudo.